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Nueva categoría de espumosos

Clàssic Penedès, burbujas que reivindican el terroir

Autor: Raquel Pardo
Jueves, 20 de noviembre de 2014

El pasado martes se presentó en Madrid la nueva categoría de espumosos del Penedès, una reivindicación del terreno y el origen por parte de 14 bodegas, muchas de ellas procedentes de la Denominación Cava.

No son muchos, no representan un gran volumen de producción (se prevén 600.000 botellas en 2014) pero su gesto “revolucionario” puede cambiar el panorama de elaboración de espumosos en el Penedès, cuna del Cava (las minorías son, a veces, mucho más poderosas). Un grupo de 14 elaboradores de la región catalana se ha puesto a trabajar para crear una nueva categoría de vinos espumosos, Clàssic, que les aparte del cava y les acerque al Penedès, región a la que pertenecen. Clàssic podría ser cava, pero no lo es. Se trata de una distinción amparada por la DO Penedès, y aunque podría tener muchos puntos en común con el espumoso español por excelencia, no es, ni será, cava.

 

Acordes y desacuerdos

 

Los elaboradores de Clàssic tienen la vista puesta en la procedencia, en el origen, pero no solo en eso, para distanciarse del Cava. La DO Penedès lleva años apostando por el viñedo ecológico, y de las 146 bodegas que elaboran vino ecológico en Cataluña, 55 pertenecen a la DO Penedès. Por eso es la certificación ecológica otra de las premisas para elaborar Clàssic. A las bodegas que quieran hacerlo se les dará un plazo de cinco años (que acaba en 2018) para elaborar espumosos ecológicos, y tras ese período ningún vino no ecológico será calificado como Clàssic.

 

Otra de las características que les aparta del Cava es la crianza mínima, que se sitúa en 15 meses, frente a los nueve que exige la macro DOP. Según explica el enólogo Agustí Torelló Roca, hace falta un mínimo de quince meses tras las segunda fermentación para que la autolisis, la degradación de las levaduras que están en contacto con el vino, empiece a ser efectiva y a agregar complejidad, haciendo que la espuma perdure y aportando cremosidad y textura al espumoso. El tope de 15 meses como mínimo garantiza, afirma, un vino complejo y con burbujas que perduran.

 

Los Clàssic Penedès serán siempre vinos de añada, pues no se admitirá la mezcla de vinos de varias cosechas (como sí ocurre, por ejemplo, en Cava o Champagne) y deberán indicar en la botella la fecha de degüelle, como un símbolo de transparencia y de información válida para el consumidor.

 

También, claro, se apostará por las variedades “tradicionales” o “clásicas” aunque estas no sean autóctonas, pues la tradición del vino espumoso en la región del Penedès incluye uvas como la chardonnay desde los años sesenta. Sin embargo, comenta Torelló Roca, habrá una progresiva inclinación a elaborar Clàssic con uvas autóctonas, principalmente la xarel·lo, reina blanca de la comarca y que está demostrando una excelente capacidad para dar vinos espumosos de calidad (sí, incluidos cavas).

 

Muchas ganas

 

Los bodegueros productores de Clàssic arrastran un descontento con el Consejo Regulador del Cava que se remonta a años, y que ha originado sonadas marchas de la denominación, como la de José Raventós, miembro de la familia que está ligada al origen del Cava y que se ha embarcado en la fundación de una denominación de origen propia en la Conca del Riu Anoia. Fue hace doce años cuando, también, los hermanos Joan y Albert Milá decidieron salirse de la denominación y elaborar espumosos con DO Penedès que, hasta ahora, no tenían nombre propio. La marcha de bodegas ha sido paulatina y hoy son ya 14, incluyendo a los Agustí Torelló (Sibill y Roca, padre e hijo respectivamente) que emprendieron el año pasado una aventura propia, AT Roca, para elaborar espumosos del Penedès, cuando ya se estaba preparando lo que hoy es Clàssic. Comenta José María Albet i Noya que “nos quedaba un amargor por haber tenido que borrar el origen de nuestros vinos, y con Clàssic se rubrica de nuevo el origen en el Penedès”. Por cierto, el nombre definitivo sustituye a otros, mucho más exóticos (y menos vendibles), como Saüm Penedès o Kirat Penedès, como informó en su momento el periodista Ramon Francàs en su blog.

 

El martes no fueron los 14, sino una representación de ocho bodegas, quienes explicaron su proyecto reivindicativo de espumoso con origen Penedès y mostraron algunos de sus Clàssic: Mas Comtal (Cuvée Prestige Brut Nature), Albet i Noya (Brut Barrica 21 Rerserva 3 de 2007), Colet Viticultors (Vatua! Extra Brut), Mas Bertran (Argila 2010), AT Roca (Brut Reserva), Celler Can Morral del Molí (Morral Brut Natural), Castell de Pujades (Brut Nature Reserva), y Clos Lentiscus (Sumoll Reserva Familia Blanc de Noirs 2010).

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