Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Enviar por email
Un Hotel-Bodega en la Rioja

Heredad Ugarte

Autor: Javier Nuño
Lunes, 3 de septiembre de 2012

No faltan las buenas opciones de alojamiento en la villa de la Laguardia, una de las ciudades mejor conservadas del norte del país y obligado destino para todos aquellos que deseen disfrutar de un paisaje vitivinícola de ensueño.

En contra de lo que suele ser habitual, la calidad de la oferta parece rayar por encima de la cantidad de posibilidades, razón que sin duda ha añadido leña al fuego de la iniciativa para que la familia Eguren Ugarte se decidiera a construir, a poca distancia de Laguardia (en Páganos), un hotel-bodega con vistas difícilmente superables de la llamada Rioja Alavesa. Para aprovechar esta ubicación tan privilegiada, el arquitecto de la bodega, Koldo Eguren, hijo del patriarca Victorino (“el del buen vino”, como repite él mismo cada vez que tiene que presentarse), diseñó una imponente torre desde la que se puede admirar las sierras de Cantabria y la Demanda, suaves colinas pobladas de viñas y las principales localidades de alrededor (Elciego, Laguardia). En ese mirador están ultimando lo que será un reservado muy especial donde unos pocos elegidos podrán comer o cenar mientras se deleitan con una vista cambiante del paisaje gracias a un mecanismo que lentamente girará la plataforma sobre la que se asienta la mesa de los comensales.

 

Pero en espera de que termine de hacerse esta especie de torre-mirador-restaurante, que desde fuera sirve de guía para que los visitantes puedan llegar sin perderse, no faltarán todo tipo de alicientes y comodidades en Heredad Ugarte. Baste citar unos cuantos: posibilidad de hacer recorridos de unos dos kilómetros por calados que incluyen reservados en piedra donde poder compartir una botella de vino en las entrañas de la tierra; veintiuna habitaciones decoradas cada una con sus propios motivos diferentes, entre las que sorprenden las 3 suites y las 4 deluxe con terrazas de vista panorámica; una oferta gastronómica que cuenta con la asesoría del cocinero Eneko Atxa(Azurmendi) y, por supuesto, catas y degustaciones a modo de placentero vía crucis por distintos espacios del entorno de la bodega y con una oferta vinícola que incluye las referencias de mayor calidad de la casa, los tintos Martín Cendoya, Cincuenta y los crianzas y reservas, además del tinto estrella Anastasio, seguramente el mejor puntuado por guías y críticos. Por si todo esto no fuera suficiente, los más aventureros pueden montar a caballo entre viñedos, viajar en globo y vendimiar uvas con pisado incluido. Menos aburrirse, cualquier cosa.      

Compartir en:
Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
Revista Sobremesa • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress