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Abadal, la cara visible e internacional de Pla de Bages

Autor: Raquel Pardo
Jueves, 28 de mayo de 2015

La bodega de esta poco conocida denominación de origen catalana encabeza la recuperación de variedades propias de la región, especialmente la blanca picapoll y la tinta sumoll, con las que elaborar vinos auténticos.

El enólogo Valentín Roqueta (en la imagen, con su hijo Ramón), fundador de Abadal y recientemente reconocido por sus colegas catalanes con el galardón de “mejor trayectoria profesional” está convencido de que en Cataluña se hacen buenos vinos, y divertidos, comenta, “pero los catalanes son los primeros que no se lo creen”. Y divertirse es, quizá, una condición imprescindible para avanzar en el trabajo que uno hace. Por eso Abadal, la bodega más conocida de la pequeña Denominación de Origen barcelonesa Pla de Bages (con 550 hectáreas de terreno y solo una docena de bodegas inscritas), encabeza una búsqueda por la creación de vinos que, siendo originales, sean también auténticos.

 

Roqueta no tiene complejos para admitir que uvas como la cabernet sauvignon o la chardonnay conviven en armonía en Abadal con otras que han tenido que ser prácticamente rescatadas del olvido, como la tinta sumoll, hasta hace poco despreciada incluso por el consejo regulador, la mandó, casi desconocida para el gran público, o la blanca picapoll, llamada a abanderar la identidad varietal de Pla de Bages. Ese mosaico internacional y arraigado a la historia al tiempo configura una gama de vinos donde el paisaje tiene protagonismo, porque, afirma Roqueta, “para nosotros el bosque es vital en la expresión de un vino, forma incluso parte de las etiquetas de algunas botellas”.

 

[Img #7386]Esa filosofía ha sabido interiorizarla la siguiente generación de la familia, con Ramón Roqueta, hijo de Valentín, al frente de la dirección técnica en la bodega del Bages y en la gestión del grupo Roqueta Origen, que agrupa, además de Abadal, los vinos que llevan su nombre en Pla de Bages y la novedosa La Fou Celler, en Terra Alta (con unas estupendas expresiones de garnacha tinta y blanca en dos de sus vinos, El Sender y Els Amelers), además de una bodega en Albacete llamada CrinRoja. Es él quien explica cómo ha resultado el trabajo con la picapoll, la uva blanca llamada a ser el emblema del Bages, una búsqueda que ha incluido una cuidadosa selección clonal para escoger solo las mejores especies de picapoll: “hemos aprendido a elaborarla”, comenta. El resultado fue el nacimiento, a principios del siglo XXI, de Abadal Picapoll, el primer vino monovarietal de esta uva que se lanzó al mercado. La añada 2014, recién presentada y que estrena imagen, como el resto de su gama de vinos, es fresco y mineral, con notas de fruta y una acidez que hace de él un vino afilado y seductor. Otro de los vinos donde la picapoll expresa su potencial y donde los Roqueta ponen toda la carne en el asador es Nuat, que contiene una pequeña proporción de macabeo, y de la que solo se elaboran entre tres y cuatro mil botellas, dependiendo de los rendimientos del viñedo de 70 años de donde se obtiene. Se creó en 2008 y, comenta Ramón Roqueta, es una exploración de la capacidad de la picapoll para envejecer y fruto del concienzudo trabajo con lías. El 2001 es un vino con un toque agreste, notas de bosque, fresco, cítrico, mineral, con carácter.

 

El Abadal 3.9, un vino de parcela, es una de las apuestas de la familia por la cabernet sauvignon, una uva internacional de la que no se ven muchos vinos significativos en España, inevitablemente comparada con el templo de esta variedad, la región francesa de Burdeos. El 3.9 de 2009 es un vino serio, balsámico y con un paladar elegante y fluido, bebible y con un distinguido equilibrio.

 

Otro de los vinos donde Abadal muestra su dinamismo y empeño en poner a Pla de Bages en el mapa de los vinos auténticos es el tinto de mandó que llevan elaborando desde 2007. Se trata de una variedad mediterránea y oriunda del Levante, pero desconocida en comparación con sus hermanas bobal y monastrell. El trabajo de Abadal por recuperarla es ya un vino monovarietal original, Paisatges 1883, con mucha expresión frutal y mineral, que se elabora a partir de tres vinificaciones diferentes: un tercio en barrica, otro en tinaja de barro y el último tercio en depósito. También se incluye una parte de mandó en el Selecció, elaborado con cabernet sauvignon y franc, syrah y la otra uva recuperada del Bages, la sumoll.

 

 

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