Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Enviar por email
Nuevos bríos

La brillante vuelta a la capital del legendario Club 31

Autor: Raquel Pardo. Imágenes: Club 31
Viernes, 22 de abril de 2016
Noticia clasificada en: Restaurantes en Madrid

Su local de Alcalá fue uno de los puntos de encuentro de la sociedad madrileña y su cocina, junto a la de Jockey, una de las más deseadas. Ahora regresa con una nueva ubicación y gestión, adaptadas al siglo XXI.

Recuperando el nombre primigenio, Club 31, pero con una ubicación nueva y no menos “business friendly” que la anterior, en la calle Jovellanos, 5,  (detrás del Congreso de los Diputados y frente al Teatro de la Zarzuela) vuelve una de las leyendas de Madrid, cuyo local de la calle Alcalá cerró sus puertas en 2012. Lugar de encuentro de intelectuales, empresarios o periodistas, Club 31 fue fundado por Clodoaldo Cortés, formado en el Hotel Ritz de Madrid y el Alfonso XIII de Sevilla. Pero Cortés fue fundamentalmente conocido por poner en marcha uno de los mejores restaurantes de España en su época brillante, Jockey, una mesa del poder donde se hablaba de negocios y cuyo cubierto superaba con holgura los 70 euros. Tras Jockey, Club 31 surgió en 1959 y también fue uno de los centros neurálgicos de los negocios en la capital, sin descuidar, claro, una gastronomía que ha dejado platos para la historia, como el ragout de macarrones o su steak tartar preparado frente al comensal.

 

Pero el Club 31 cerró sus puertas sin sobrevivir a la crisis y, aunque reabrió con el nombre de El 31 y otra gestión (la de los propietarios de Higinio’s, Higinio Aldaz y Marta Díaz Ferrán), su trayectoria no fue muy lejos y el local terminó desapareciendo.

 

Hasta hace poco más de dos meses, cuando Pilar Peña, empresaria de origen burgalés, reabrió el local y rescató su primer nombre y, con él, parte de su espíritu, para adaptarlo a los nuevos tiempos.

 

Peña quiere que su establecimiento sea, ante todo, un lugar confortable donde no solo comer, también celebrar o hacer presentaciones, ya que cuenta con un amplio y versátil reservado. La idea es que el comensal disfrute y se encuentre a gusto durante la comida y después, pues tiene horario continuado y cuenta con una barra de bar donde tomar copas o café.

 

Platos con historia... o no tanta

 

[Img #10054]Pero uno de sus puntos fuertes, llamándose como se llama, sigue siendo la comida, un menú cargado de clásicos que uno espera encontrar si va al Club 31 y con uno de sus antiguos chefs, José Antonio Asensi: el ragout de macarrones y trufa, los suflés, el tartar, la caza… y los postres, elaborados en el establecimiento por el maestro repostero Francisco Clavijo, jefe de pastelería de Jockey. Pero hay más: panes deliciosos también caseros, y platos con toque moderno que se unen a los más clásicos, como las tiras de atún con sésamo, salsa kimchi y wakame o el lomo de buey al tuétano. Algunos de los platos se siguen terminando frente al comensal y a su gusto.

 

Entre las novedades para adaptar el Club 31 a los nuevos tiempos están las medias raciones y una moderación en el precio, que ronda los 50-55 euros de una comida con generosas raciones y magnífica ejecución. En la carta de vinos, una selección coherente y comedida a la que no le vendría mal alguna referencia de proximidad, que Madrid y alrededores cuentan ya con vinos que se pueden mostrar con orgullo a comensales exigentes. Peña reconoce que se está trabajando en ello.

 

El horario también es novedoso, y Club 31 permanece abierto ininterrumpidamente desde las diez de la mañana hasta las dos de la madrugada (la cocina está de 13:30 a 16 y de 20 a 23:30), de lunes a sábado. En horario de primavera, los domingos también es posible comer, aunque cierra por la noche.

 

El local, que ha sido completamente reformado por dentro para convertirse en el nuevo Club 31, tiene luz natural en todas sus estancias y una decoración sobria, sin estridencias, donde dominan los tonos claros, firmada por el arquitecto Álvaro Arapiles.

 

Una nueva andadura que mira al futuro sin olvidar lo bueno que tuvo el restaurante en el pasado.

 


 

 

 

Cinco detalles del nuevo Club 31

 

  • La carta ofrece medias raciones para degustar más platos, y su precio medio ronda los 55 euros.
  • Los vinos tienen precios moderados y admiten descorches, un detalle que habla muy en su favor.
  • El espacio se adapta al cliente en caso de querer celebrar cumpleaños o reuniones.
  • La cocina clásica, con platos como el solomillo strogonoff, el caviar o la ensaladilla, reviven en Club 31 con una ejecución coherente y rica.
  • Lugar para ir en pareja a una cena especial, reuniones de amigos o de negocios y para descubrir en parte cómo era este restaurante famoso en la transición.

 

 

 

 

 

 

Enlaces automáticos por temática
Compartir en:
Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
Revista Sobremesa • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress