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Veinte años de asociación

Sonia Prince de Galimberti (AMAVI): juego de damas

Autor: Saúl Cepeda. Imágenes: Bernabé Cordón
Lunes, 25 de abril de 2016

Ya son dos décadas las que hace que se creó esta asociación de mujeres amantes del vino y su presidenta mira atrás para hacer balance de todo lo que se ha ido avanzando en esta materia a lo largo de los años.

La presidenta de la Asociación de Mujeres Amantes de la Cultura del Vino (AMAVI) nos recibe en su residencia, lindante con el Palacio de la Zarzuela. Aparece en la entrevista con un grueso dosier repleto de datos estadísticos. Se trata de uno de los estudios que ha elaborado esta asociación sin ánimo de lucro creada en 1996 y que este año celebra su 20 aniversario. En ellos se recoge información de distintas catas-concurso en las que han participado cientos de mujeres con un perfil amateur. Las muestras nos hablan de hábitos de consumo que destierran clichés profundamente arraigados en la idiosincrasia del país: resulta, por ejemplo, que el vino preferido de la mujer es tinto, no blanco. “De esto se puede aprender mucho”, nos señala. Sonia comenta los números por encima y, de pronto, dice: “Aunque son importantes, no voy a ponerme a hablar de cifras y porcentajes, ya que nos identificamos más con el aspecto emocional y cultural que con la parte estadística o matemática”.

 

[Img #10092]Hace dos décadas, el proyecto de AMAVI (entonces empleaban la palabra “amigas” en su denominación, hasta que Ramón Tamames postuló que la intensidad con la que defendían su objeto asociativo era más de “amantes”) se presentó discretamente en un mundo proverbialmente masculino. “En un primer momento, quise transmitir mi experiencia personal a otras mujeres, ese momento mágico, casi un ritual, que tenía cada día en casa cuando mi marido y yo descorchábamos una botella de vino en la cena y la tomábamos a la luz de una vela, perpetuando esa romántica costumbre que, sin lugar a dudas, ayuda a mantener una relación viva  como si fuese un eterno romance”. La fundadora de esta organización nos explica que tomó como objetivo personal que la mujer ganase protagonismo en la esfera del vino. Sin embargo, a diferencia de otras asociaciones gremiales, el ADN de AMAVI está configurado por mujeres con especial afinidad hacia este producto, desde una perspectiva cultural y siempre propugnando, como es de esperarse, por un consumo  moderado e inteligente. “Nosotras valoramos mucho nuestra independencia, y aunque hemos tenido muchas oportunidades de vincular nuestros esfuerzos a bodegas, a denominaciones de origen o a empresas, declinamos estas posibilidades para no vernos vinculadas a unos intereses concretos.  Es cierto que nos resulta más difícil acometer proyectos pero nos compensa con una cierta tranquilidad de espíritu”, explica.

 

Galas y premios

 

Sonia Prince de Galimberti ha promovido en estos años al frente de la organización distintos eventos entre los que destacan sus encuentros periódicos con personalidades políticas, financieras y del showbiz con el fin de transmitir la visión de AMAVI; las fiestas del Vino y la Moda, en las que grandes modistos prestan su arte a una gala benéfica, vistiendo botellas; los premios AMAVI que galardonan a mujeres destacadas en los campos científico, humanístico y vinícola-gastronómico; y las catas para profesionales y aficionadas. “Estamos muy satisfechas de nuestra trayectoria en este tiempo, porque verdaderamente hemos notado un cambio. Es un hecho que la mujer está incorporada hoy al consumo de vino sin ninguna clase de complejo, y también el mundo vitivinícola nos ha dado profesionales femeninas de grandísimo talento, ya sean enólogas, sumilleres, bodegueras…”.

 

Tratándose España de un país tan relevante en producción y consumo, no fue extraño que AMAVI fuera la impulsora de la International Associated Women in Wine, asociación internacional que aunó a diferentes asociaciones de mujeres de Francia, Italia, Alemania, Grecia, España, Hungría y Suiza con el fin de convertirse en un think tank sobre la mujer y el vino. Estos hitos redundan en otros países en los que la cultura del vino comienza a tomar fuerza entre la mujer. “Recibimos llamadas y correos electrónicos de distintos lugares de América en los que hay mujeres que han tomado como inspiración nuestro proyecto y nos piden ayuda para ponerlo en marcha. Para mí es muy grato poder colaborar con ellas y transmitir la experiencia que nosotras ya tenemos con AMAVI como pioneras. Cualquier mujer que desee crear una AMAVI en su país, cuenta con toda nuestra colaboración”.

 

La asociación mira hacia el futuro, pendiente de distintos desafíos, tanto internos como externos. “Hasta el momento hemos sido numerus clausus, y ha sido muy ágil a la hora de tomar decisiones y ponerlas en práctica, pero nos planteamos la posibilidad de incorporar más asociadas para aumentar nuestra red, más en la actualidad con tantas tecnologías de la información disponibles. Otra opción sería convertirnos en fundación, pero tendríamos que estar seguras de seguir manteniendo nuestra independencia. En cuanto a los próximos objetivos de la asociación, es cierto que hemos logrado mucho en nuestra parcela de la mujer y el vino, pero también es cierto que nuestro proyecto está dirigido a la mujer en general, y ahí siempre hay mucho por hacer”.

 

 

 

El mejor bálsamo

 

“Delante de una copa de vino es muy complicado tirarse los trastos a la cabeza. Sé que en la sociedad moderna queda muy poco tiempo para el romanticismo, pero sería bueno que las parejas tuviesen un momento para el ritual del vino cada día. La atmósfera que se puede crear alrededor de él ayuda a arreglar muchos problemas de la vida cotidiana”, dice la presidenta de AMAVI.

 

Autoconocimiento

 

Sonia explica, en lo personal, que “esta asociación me ha brindado muchas posibilidades de autoconocimiento y me ha dado una proyección más amplia de mis sensaciones y mis sentidos. Siempre he querido mantenerme a nivel de amateur, porque eso me permite seguir descubriendo nuevas emociones, seguir manteniendo la sorpresa. También me hace ser muy positiva con los vinos que pruebo, además de apreciar mejor el enorme trabajo que hay detrás de ellos”.

 

¡Vendido! Entre los proyectos más ambiciosos que AMAVI se encuentra poniendo en práctica está el desarrollo en España de subastas de grandes vinos con fines benéficos.

 

Preferencias Las catas-concurso Los Vinos Favoritos de la Mujer de AMAVI son una fuente documental sobre preferencias enológicas femeninas fuera de entornos profesionales.

 

 

 

 

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