Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Enviar por email
Hasta la cocina

La vejez

Autor: José Manuel Vilabella
Domingo, 26 de junio de 2016

La vejez es una mierda. La frase no es mía, es de Napoleón Bonaparte.

El corso miró al mar y le dijo a su carcelero, al inicuo oficial británico Hudson Lowe: “La vieillesse, monsieur, est une merde”. Y eso que el general cuando murió no había cumplido los 60 años. Es tan penosa la vejez que hasta los propios viejos acuden al eufemismo y la llaman “la tercera edad” y los cursis dicen que lo que cuenta es la edad del corazón. Paparruchadas. Cada cual se lame las heridas como puede. Lo único que tiene el viejo cuando se marchan sus hijos y sus nietos duermen es la memoria, esa memoria que falsea la realidad, esos recuerdos que se diluyen con el efecto aterrador de algunos fármacos.

 

Yo, que he amado y comido mucho, he visto cómo surgían recetas y se morían sustantivos, cómo nacían algunos verbos, fallecía el ajo arriero y resucitaban las filloas. El lenguaje y la gastronomía es lo que tiene el hombre mayor. “¿Te acuerdas, Manolo, cuando se murió la palabra ‘arrebol’ y cuando nació el verbo ‘influenciar’ y cuando cambió de sentido el adjetivo ‘álgido’?”. Lo único que tiene el pueblo soberano, incluso en las dictaduras más pavorosas, es la cocina y el lenguaje. Nos lo pueden quitar todo menos la palabra, el grito y las recetas de la pobre mamá. El pueblo mangonea el idioma y hace trizas la gastronomía y se saca del magín los verbos irregulares. Cuando te dicen ¡venga! no te dicen que te acerques, qué va, te están diciendo adiós y cuando afirman de un hombre que no es malo, sino “lo siguiente”, es otra forma de llamarle malísimo. “Lo siguiente” es una frase hecha con mucho porvenir, tiene vocación de permanencia, alma de tópico, hechuras de refrán; estará instalada en el español de España hasta sabe Dios cuándo. Ahora los que mandan mucho en el lenguaje y en el peinado de la juventud son los futbolistas. Sobre todo los futbolistas y entrenadores argentinos. Valdano cada vez que abre la boca suelta una frase que se instala en el imaginario colectivo: “Momento dulce”. “La única locura que le reconozco es el exceso de virtudes”. “Romario es un jugador de dibujos animados”. “El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”. Hace muy poco el entrenador del Atlético de Madrid, don Cholo Simeone, dijo que su horizonte era el próximo partido y la frase “partido a partido” se extendió como una verdad aristotélica, como una estrategia política prodigiosa. El fútbol, claro, es el último reducto del patriotismo, donde se esconden los canallas y los mártires.

 

Como viejo columnista que soy he visto nacer les fabes con almejas, extenderse los pimientos del piquillo rellenos y ser testigo del ennoblecimiento de la tapa, que como muy bien dice, puntualiza y distingue con su reconocida sapiencia el Excelentísimo Señor don Rafael Ansón, no es conveniente confundir con la banderilla. La vejez es una merde. Estoy de acuerdo con lo que dijo el viejo general que asoló Europa. No conozco a ningún viejo que tema a la muerte, pero todos los viejos tememos la enfermedad y al dolor, al pasillo de las urgencias, a que un enfermero incompetente te ponga mal el gotero y que un medico recién llegado te exija: “Diga treinta y tres”. Personalmente la espero fumándome un puro y comiendo queso con vino tinto. No tengo prisa, tengo mucha paciencia; el sueño eterno, como a todos los perezosos, me parece muy atractivo. Dormir, tal vez soñar. Ayer llamaron a mi puerta. “Ya está aquí la muerte”, me dije para mi coleto, pero qué desilusión, era el viento.

 

Enlaces automáticos por temática
Compartir en:
Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
2 Comentarios
Maite
Fecha: Martes, 28 de junio de 2016 a las 22:09
Soy capaz de tragarme artículo tras artículo de D. José Manuel Vilabella, mi preferido de la revista Sobremesa, y saben, nunca me empacha!! Gracias!
juan ignacio duran
Fecha: Martes, 28 de junio de 2016 a las 08:56
La vieillesse,monsieur,est une merde.!!Magnifica redacción de Jose Manuel;pero es la merde que nos queda.Habrá tiempo de dormir,es tiempo de soñar y de mirar el mar otras veces y de sentir el viento,...luego ya...

Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
Revista Sobremesa • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress