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Fundador y editor de Sobremesa

Massimo Galimberti

Autor: Juan Manuel Ruiz Casado y Saúl Cepeda
Miércoles, 1 de enero de 2014
Noticia clasificada en: Cultura del vino Vinos españoles

"Fui dictando el primer editorial de Sobremesa a mi esposa mientras conducía en un viaje entre Italia y Francia".

Todavía hoy, cuando han pasado 40 años desde el nacimiento del Club, la chispa de audacia que dio lugar a Vinoselección no deja de suscitar sorpresa y cierta admiración. “En aquellos años”, explica Massimo Galimberti, “no había nada parecido en España”. “Yo trabajaba en Madrid en una empresa de ingeniería”, dice, “y recuerdo que en cierta ocasión un compañero, de vuelta de un viaje a Italia, comentó que había tenido noticia de un negocio que consistía en vender vinos a domicilio. En fin, él lo contó como se cuentan las cosas en una reunión de compañeros después del trabajo, a modo de anécdota, claro está, pero a mí la idea me cautivó. Poco después le propuse montar una empresa similar en España”.

 

La anécdota es hoy un Club de Vinos que cuenta con 125.000 socios. Han sido estos, a lo largo de cuarenta años, quienes han servido como unidad de medida de la marcha del negocio. Vinoselección echa a andar en 1973 y seis años más tarde, Massimo Galimberti decide abandonar la empresa de ingeniería y dedicarse en cuerpo y alma a dirigir el Club. Si en 1974 apenas hay 1.000 socios, en el 76 esta base social alcanza los 5.000. Dos años más tarde, los 10.000. Este crecimiento tiene su explicación en la eficacia que desde un primer momento distingue a la empresa, tanto en la selección de vinos como en el aspecto logístico, pero también en razones de índole sociológica que tienen que ver con los cambios de mentalidad que se estaban produciendo por entonces en España.

 

Desde esta perspectiva, Vinoselección refleja el inicio y desarrollo de un país que empieza a ser distinto, ávido de propuestas novedosas. “La gente”, confiesa Galimberti, “no se fiaba nada de la venta a distancia, que con razón estaba muy desprestigiada. Poco a poco, sin embargo, empezó a haber cierta aceptación de esta modalidad de venta. A la vez, el público empezaba a interesarse por las características del vino, qué zona, qué variedad, qué crianza... El vino pasaba de ser un producto de consumo corriente a verse como un producto con una historia que contar detrás de cada botella, historia que convenía conocer”.

 

A su manera, Vinoselección ha contribuido a formar –por la vía del gusto– una clase media que durante años ha sido la mejor expresión del progreso económico del país, familias que han sabido incorporar el vino a su vida como un elemento de ocio y disfrute. El vino como un medio de distinción social. Y también como un campo de cultura y entretenimiento. De ahí que el fundador de Vinoselección pronto concibiera la idea de crear una revista que acabó llamándose Sobremesa. “Pensé que un medio de comunicación propio, una revista, podía completar nuestra oferta”, explica Galimberti. “Al mismo tiempo que vendíamos vinos era importante que la gente fuera conociendo la inagotable riqueza cultural del vino y así pasamos de un boletín de 24 páginas a una revista, Sobremesa, cuyo primer editorial recuerdo que le fui dictando a mi esposa mientras conducía en un viaje entre Italia y Francia. Han pasado treinta años de aquello…”.

 

Galimberti declara que, aunque ha sido mucho lo conseguido en el sector vitivinícola, hay que seguir trabajando. “Los esfuerzos”, razona, “deben conducirse a intentar vincular al vino con las nuevas generaciones. No se ha insistido suficientemente en este sentido. No acaba de entenderse cómo otras bebidas menos seductoras, también alcohólicas, han logrado convertirse en emblemas de la juventud, por encima del vino. Esto no puede quedar así”.

 

La estrategia del crecimiento
Los vínculos empresariales de Massimo Galimberti con el vino como estrategia no se han ceñido a España. Países como Brasil, Uruguay, Canadá, Italia, Argentina, Reino Unido, Alemania y Holanda también han sido escenarios de aventuras empresariales que, bajo diferentes fórmulas de propiedad, han permitido aprovechar la idea del club de vinos tal como la entiende Massimo Galimberti. Destacado especial merece el comportamiento del club brasileño, que en poco tiempo ha tenido un gran desarrollo y no para de crecer.

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Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
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