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En Laguardia

Roberto Vicente, intérprete del viñedo en Bodegas Ysios

Autor: Mara Sánchez. Imágenes: Álvaro Fernández Prieto
Jueves, 13 de abril de 2017
Noticia clasificada en: Vinos D.O. Ca. Rioja

Dos años al frente de la enología de Ysios han bastado a Roberto Vicente para darle a esta llamativa bodega cuyo edificio firma Santiago Calatrava un rumbo nuevo, una nueva mirada que, esta vez con fuerza, se dirige al viñedo.

Con los vinos de pago como objetivo, todo el trabajo que viene desarrollando desde su llegada a Bodega Ysios está encaminado a esa consecución. Vinculado al grupo Pernod Ricard desde finales de 2007, cuando entró a formar parte del equipo enológico de Campo Viejo de la mano de Elena Adell, desde marzo de 2015 es el máximo responsable de Ysios. Enclavada en Rioja Alavesa, es para Roberto Vicente una privilegiada localización y argumento principal desde el que parte su filosofía de elaboración. Joven apasionado y emocionado con los proyectos que tiene entre manos, dice atesorar un sueño “que no sé si lograré, pero la utopía es la que te permite seguir avanzando”. Y en ello está, queriendo alcanzar la máxima interpretación de la Rioja Alavesa convencido de estar en la mejor zona de tempranillo para hacer elaboraciones que trasmitan la historia de esas viñas. Para ello cuenta con siete hectáreas en propiedad de las 50 que manejan, distribuidas en 70 parcelas y a distintas altitudes, con cepas de entre 50 y 60 años, a las que suma una viña prefiloxérica en Elvillar (Álava). Materia prima y un arduo trabajo de identificación en pro de la creación de vinos de pago alimentan proyectos de pequeña producción que saldrán a la calle “en dos años, más o menos”. Sus claves o señas de identidad: respeto absoluto a lo que ocurre en el viñedo, enología interpretativa y fruta sobre todo lo demás.

 

Forma parte de una nueva generación de enólogos. ¿Es de los que opina que hay un rioja del siglo XXI?

 

Creo que a día de hoy tenemos dos riojas o un rioja a dos velocidades; por un lado, el que está al servicio de la demanda, que se adapta muy rápido y donde radica una de las razones del éxito de la zona; y luego esos vinos o bodegas que buscan algo un poquito más especial y que no miran al nuevo siglo sino, por lo menos en mi caso, a cómo y qué se hacía antes. Ahora mismo trabajamos para buscar esa expresión de parcela que es lo que entonces se hacía, pero sabiendo que va dirigido a un público muy específico. La convivencia de ambas riojas es positiva para todos. Los especiales, los pequeños, esos grandes nombres que tiran de la denominación y son capaces de pelear con los más grandes del mundo... Y después las marcas más generales que llegan al consumidor y satisfacen los paladares menos exigentes.

 

El reflejo de la zona y el suelo es una constante de su discurso.

 

La enología para mí, en una bodega como Ysios, es trasladar lo que ocurre en los viñedos, porque los grandes vinos vienen de los viñedos especiales y cuentan historias de esas viñas. Ésos no los hacemos los enólogos, sino que hay que encontrarlos en parcelas especiales y yo llevo varios años buscando esas parcelas.

 

También incide en el valor añadido de estar en la Rioja Alavesa...

 

Nosotros trabajamos aquí porque es donde se encuentra la bodega, en Laguardia, pero es verdad que es muy especial por varios factores. Primero, Sierra Cantabria y su efecto como barrera climática; luego los suelos calizos, pobres, poco profundos, donde el tempranillo se ha adaptado y trabaja de una manera muy eficiente. Y sin duda son determinantes las generaciones de viticultores que han mantenido la viña como algo familiar, para quienes producir uva de alta calidad es un orgullo. Este legado generacional se vive de forma especial en la zona, sin olvidar que aquí se encuentra la mayor parte de viñedo viejo riojano, lo que significa clones antiguos de tempranillo perfectamente adaptados a esta tierra. Esa combinación de suelos, clima, viña, factor humano y tradición, es lo que para mí hace esta zona especial.

 

Quiere vinos que expresen estas tierras, ¿qué es lo que diferenciará sus etiquetas de lo que hasta ahora se ha hecho en la bodega?

 

Mi filosofía de trabajo es un respeto absoluto a lo que ocurre en el viñedo, a sus ritmos, que sea él quien nos diga cómo guiarlo. Luego ser menos intervencionista y no direccionar la uva hacia donde yo quiero, sino que sean los viñedos quienes se expresen para, a la hora de elaborarlos, hacer una enología interpretativa. Después, las decisiones que se toman en la bodega vienen determinadas por lo que necesitan esos vinos y no por su adaptación a un objetivo concreto. Por otro lado, soy amante absoluto de la fruta, vinos donde la variedad se exprese a la primera, en los que la barrica y las notas de madera se encuentren como algo que completa y mejora, pero sin ser los actores principales. Los futuros Ysios son claramente vinos cargados de fruta.

 

Esos viñedos con los que trabajan son, en su mayoría, contratos con viticultores. ¿Cuál es la relación que mantienen?

 

En 2008 en la bodega se tomó la decisión de trabajar intentando hacer lo que hacen los mejores, es decir, trabajar con viña vieja, bajos rendimientos, y siendo nosotros los responsables del cultivo de la uva. A partir de la localización, al viticultor le aseguramos que no tiene que preocuparse por el rendimiento, solo tiene que dedicarse a hacer lo que sabe hacer, cultivar: lo de si es más o menos rentable ya será cosa nuestra. Hace años decidimos desligar el pago de uva de la producción, lo que le pedimos es que trabaje la viña acorde con nuestras necesidades para obtener la uva que buscamos, y luego es nuestra gente la que vendimia.

 

¿Vinos de ensamblaje o de finca?

 

Ambos. No todas las fincas son espectaculares y en Rioja hay grandes ejemplos de vinos de ambos perfiles. Lo que creo que ocurrirá cara al futuro es que el vino de ensamblaje será el que represente lo que yo entiendo como Rioja Alavesa, esa selección de parcelas de las que se ha sacado lo mejor; y después, productos que representen esos parajes y esas fincas que son realmente especiales y que no abundan.

 

Hasta ahora, Ysios elaboraba dos vinos, pero se entiende que en breve llegan sus nuevos proyectos.

 

Cuando entro en Ysios entiendo que no podemos hacer solo vinos de ensamblaje, donde el enólogo maneja los hilos y mezcla, sino que hay que dar protagonismo al viñedo porque lo que tenemos es increíble. Y decidimos hablar de esto, de ese viñedo. El año pasado ya os presenté tres vinos de parcelas que estaba testando y una de ellas nos ha dado unas cosechas 2015 y 2016 muy interesantes. A partir de esto os doy una primicia porque acabamos de decidirlo en la bodega: mantendremos nuestro vino de ensamblaje, Ysios, pero el Edición Limitada se despide en esta añada 2012 y pasa a convertirse en diferentes vinos de parcela (de parte de los viñedos que se mezclaban para su elaboración). Serán vinos de diferentes niveles, porque también se trata de distintas categorías de viñedos. Actualmente están en elaboración, saldrán en dos años más o menos.

 

Entiendo que considere que trabajar en un grupo de este tamaño tiene todas las ventajas, por lo que les permite...

 

No todo el mundo se puede permitir el juego de probar, así que por equivocarme nadie me va a decir nada. Es verdad que nosotros podemos ser más arriesgados (por lo que somos) y mi trabajo ha sido o está siendo llevar a la gente al límite, a arriesgarnos de verdad. Es más, os doy otra exclusiva. Me encantan los blancos y quería hacer uno, y éste será otro de mis futuros proyectos sobre el que ya trabajamos. Hemos encontrado clones antiguos y muy interesantes de viuras y malvasías, hemos seleccionado las viuras de racimos más pequeños (con 80 años) y las elaboramos aparte. La añada 2015 ha sido una prueba, pero la 2016 supone un salto cualitativo y ahora está con lías… La idea es hacer un vino tipo Mártires (de Miguel Ángel de Gregorio), un blanco con crianza y en ese perfil top.

 

Confía plenamente en el tempranillo pero, ¿tienen previsto plantar o adquirir viñas para ampliar la que tienen en propiedad?

 

Sinceramente, no más allá de ir adquiriendo poco a poco viñedos viejos de tempranillo. Aparte de continuar trabajando con los viticultores, sí nos gustaría intentar comprar alguna parcela muy especial que ya conozco, pero sé que deshacerse de ese legado familiar requiere su tiempo. Ésas las parcelas que se destinarán a esos vinos top que estamos preparando y que llegarán al mercado en el momento idóneo.

 

Echa un vistazo a la cata de los vinos presentes y futuros de Bodegas Ysios.

 

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