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Al natural

Islas Galápagos, el rincón en el que puedes nadar con lobos

Autor: Francisco Po Egea
Viernes, 27 de julio de 2018

Viajamos hasta un pequeño y asombroso mundo aparte, en espacio y tiempo, por los animales que lo habitan y su quietud ante el hombre. El paraíso naturalista del que levantó acta Charles Darwin es santuario para el mejor buceo.

Sorprendido, me pregunto qué pretende; ¿hacerme una caricia?, ¿darme un mordisco? Me ha llegado de frente, con su forma de torpedo, contorsionando el cuerpo, agitando las aletas, balanceando la cola, mostrando sus dotes de gran nadador o nadadora. Lo tengo a dos palmos de las gafas de bucear. El guía nos ha asegurado que estos lobos marinos, leones los llaman en otras latitudes, no atacan al hombre; así que, tras el primer susto, tranquilo. Unos segundos y se lanza hacia abajo, vertical, ahora se torna horizontal, panza arriba, de nuevo sube, gira, circunferencia completa, y llega hasta mí. Vuelve a sumergirse, gira y retorna. Repite la maniobra, una vez más, para mi deleite y desaparece entre las aguas azules y tranquilas del paraje llamado León Dormido, un peñón cerca de la costa de Isla San Cristóbal.

 

[Img #14609]Unos metros más allá, más abajo, sus compadres giran y dan vueltas junto a mis compañeros de snorkel (buceo de superficie) y asombrándoles, como a mí, con la demostración de su divertida familiaridad. Continuamos nuestras lentas brazadas. Avistamos un par de tortugas marinas. Pasan indiferentes, como lo hace un grupo de rayas. En el fondo, entre las rocas, distinguimos decenas de tiburones. Ningún peligro, los de estas islas son pequeños e inofensivos.

 

Piratas y corsarios

 

Situadas en el Pacífico a unos 1.000 km. de la costa de Ecuador, fueron descubiertas de manera accidental, en 1535, por Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, cuando su nave, a falta de viento, fue arrastrada por las corrientes en su travesía hacia Perú. Durante tres siglos sirvieron de escala y lugar de aprovisionamiento de piratas y bucaneros. Las tortugas eran muy apreciadas, pues permanecían vivas en los barcos durante meses y aseguraban a sus captores carne fresca.

 

[Img #14605]El archipiélago, compuesto por 13 islas de origen volcánico, solo cinco habitadas, y numerosos islotes, pertenece oficialmente a Ecuador desde 1832. Se declararon Parque Nacional en 1959. Muestran cómo era el mundo antes de que el hombre apareciera en él. Charles Darwin hizo escala en las islas durante cinco semanas, en 1835, en su viaje alrededor del mundo en el Beagle. De sus observaciones y experiencias con la fauna de estas islas, amén de las de otros lugares del globo, nació, en 1859, El origen de las especies, el libro más incendiario de la ciencia, pues contiene su Teoría de la Evolución, decisiva sobre la historia de la humanidad.

 

Nuestro viaje había comenzado unos días antes en el aeropuerto de Baltra, una pequeña isla al norte de la de Santa Cruz. Conviene aprovechar el trayecto en taxi hasta Puerto Ayora, la ciudad de la isla donde alojarse, para visitar alguna de sus atracciones. Breve parada en Los Gemelos. En el sendero encontraremos las primeras iguanas terrestres, impertérritas a nuestro paso, antes de llegar a los dos grandes hoyos cubiertos de vegetación. Tras un paseo por los Túneles de Lava, hay que elegir entre visitar las tortugas gigantes, que dieron su nombre a las islas, en Rancho Primicias o en La Reserva El Chato.

 

Cortejo amoroso

 

[Img #14606]En ambos casos, asombran los enormes quelonios, que van avanzando muy despacio sobre la hierba, entre los matorrales. Un macho anda detrás de una hembra –se colige su género por su tamaño respectivo –hasta que esta se para. El macho se acerca, le pone sus patas sobre el caparazón e intenta encaramarse sobre ella. Pero algo no funciona; la hembra se mueve hacia delante y el macho se queda detrás. Así siguen unos minutos hasta que la maniobra se repite.

 

La tarde se emplea en contratar excursiones y traslados entre las islas en alguna de las numerosas agencias de Puerto Ayora. La oferta es amplia y aunque no siempre hay sitio en las fechas que interesan, conseguimos cuadrar nuestro programa. La mañana siguiente nos encuentra caminando por nuestra cuenta los 2,5 km que llevan a Tortuga Bay, una belleza de arena blanca donde contemplar a los pelícanos y bañarse con tiburones, iguanas marinas y otros peces. Más allá, Playa Mansa ofrece un nuevo paisaje de aguas azules entre manglares y dunas donde vienen a desovar las tortugas marinas.

 

La excursión en yate a Seymour Norte y la Las Bachas, otra playa preciosa y desierta, nos ocupa todo el día siguiente. Fragatas de globo rojo, así llamadas por la esfera de este color que los machos hinchan debajo del pico cuando cortejan a las hembras, y pelícanos, incansables en su afán de pesca percutiendo verticales el mar, surcan los cielos. No faltan los piqueros de patas azules, encantadores y nada asustadizos, que se podrían tocar si no fuera porque está absolutamente prohibido, al igual que a todos los demás animales de estas islas. Entre las rocas de lava negra pululan los cangrejos rojos y entre la vegetación, algunas iguanas terrestres de lomos color naranja o limón. Las dos sesiones de snorkel, antes y después del almuerzo servido en el yate, nos acercan a los lobos marinos, los tiburones y multitud de peces de colores.

 

Cinco volcanes

 

[Img #14608]Tras algo más de dos horas de botes de la lancha, impulsada por tres fuera borda sobre un océano algo encrespado, henos un nuevo día en Isla Isabela, la mayor de las Galápagos y con una imponente geología de cinco volcanes de actividad intermitente. Apenas aposentados en el hotel, vienen a buscarnos para la excursión a Los Túneles. Media hora más de lancha y, tras atravesar la barrera de arrecifes que se extiende paralela a la costa, desembarcamos en este original paisaje hecho de rocas de lava penetradas por las aguas, pozas, arcos, mini lagunas y túneles. Cactus candelabro de varios metros de altura y piquetes de patas azules inmóviles sobre las rocas. Uno de ellos nos ha deleitado con su danza de cortejo; mueve las patas en el aire y extiende sus alas mientras silba y grazna.

 

[Img #14604]La fama de Los Túneles reside en su escenario y en la abundancia y variedad de animales para una buena sesión de snorkel. Aunque hay que mantenerse alerta. No estamos en mar abierto, sino entre las formaciones rocosas que lo penetran. Hay que nadar con precaución para no rozarse con ellas. En algunos momentos nos introducimos bajo las rocas, atravesamos verdaderos túneles con el tubo de respiración rozando el escabroso techo. Lobos, tortugas, rayas manta y águila, tiburones martillo y caballitos marinos, inmóviles, fundidos con los colores del fondo.

 

Tras una excursión mañanera con un centro de tortugas y lagunas pobladas de flamencos rosas, hemos tomado una de las dos avionetas que unen Isabela a San Cristóbal. Esta isla es hogar de la mayor abundancia de lobos marinos. Nos han acompañado en las excursiones al León Dormido, a Cerro Brujo, otra de las playas más hermosas de las islas, a La Lobería, donde se alternan rocas y arena, y a Playa Mann, siempre animada, a dos pasos de Puerto Baquerizo, la ciudad de esta isla. Cada noche los encontramos aposentados en los bancos del puerto y en las playitas que se alternan con los muelles. Reposan a centenares, pegados unos a otros. La mayoría dormidos, otros gruñen sin parar, algunos bebés van de hembra en hembra, al parecer buscando a su madre. Hay quienes se sienten con ganas de pelea o quizás de amor y se encaraman sobre los que duermen y aunque rechazados, prosiguen con sus intenciones. Todo un espectáculo para finalizar el día.

 


 

Ceviche ecuatoriano

 

La gloria de la cocina ecuatoriana está en la costa y en las islas gracias a la abundancia de pescados y mariscos. El ceviche o cebiche es su plato típico. Se ofrece, en los kioscos de las playas y en la mayoría de los restaurantes. Se prepara en un recipiente de vidrio con pescado blanco marinado, a menudo tiburón pequeño de la zona, durante tres o cuatro horas, en jugo de limón con ajíes o chiles picantes, ajo, aceite y algo de sal. Luego se quitan los pedazos de chile y de ajo, y se mezcla con cebolla colorada, tomate, pimientos y cilantro previamente marinados en limón durante 10/15 minutos. Si se usa camarón, cangrejo o calamares, se cuecen previamente. El ceviche se suele acompañar con patacones de plátano o con maíz tostado.

 

 



 

 

 

Agenda

 

[Img #14610]Cómo y cuándo ir

 

Vuelos diarios a Baltra (Santa Cruz) y San Cristóbal con Avianca, Latam y Tame, desde Quito y Guayaquil. Entre 300 y 400 euros i/v.

 

De enero a mayo, tiempo soleado, algunas lluvias y mar más tranquilo; de junio a diciembre, algo más fresco y seco, con el mar más agitado. No es necesario visado.

 

 

Moneda

 

Dólar estadounidense.

 

Transportes interiores

 

Taxis muy baratos en el interior de las islas. Lanchas rápidas entre ellas (30 US $) y avionetas de ocho plazas entre Santa Cruz, Isabela y San Cristóbal.

 

[Img #14607]Hoteles

 

Numerosos hoteles y hostales con gran variedad de precios, de 20 a 300 US $, en las islas principales.

 

Restaurantes

 

Numerosos, entre cinco (comida local) y 40 US $ (más internacional).

 

Sugerencia

 

Recorrer las islas en un crucero.

 

 

 

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