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Corazón ampurdanés

Perelada, vinos, bodega y expansión en clave de terroir

Autor: Raquel Pardo. Imágenes: Archivo
Viernes, 28 de diciembre de 2018
Noticia clasificada en: Vinos D.O. Empordà Vinos D.O. Navarra

Con un crecimiento pausado pero constante en el que ha habido adquisiciones como la de las navarras Chivite, Perelada se ha convertido en uno de los grupos bodegueros españoles más sólidos, aunque sigue poniendo la mira en el terreno.

Aunque el objetivo empresarial del Grupo Perelada es expandirse por el país y contar con una sucursal en las principales denominaciones de origen españolas (ya están presentes en 12 de ellas), su corazón radica en el Ampurdán, donde el grupo acaba de comprar la bodega de Capmany Oliver Conti.

 

En esta tierra bañada por el Mediterráneo y aireada por la tramontana, Perelada tiene su casa madre y algunas de sus mejores fincas, situadas en terrenos de composiciones diferentes: pizarra gris, negra, arcilla roja… Es por esa razón por la que el director técnico del grupo, Delfí Sanahuja, considera que, en el caso de los vinos de Perelada, es mejor hablar de coupage de suelos, ya que, argumenta, “el terreno es un patrimonio que no cambia” del modo en que sí lo hacen las variedades plantadas en él. Y es que en algunos de esos territorios se están levantando uvas de procedencia francesa para apostar por locales como samsó o garnacha y manteniendo castas con marcado acento mediterráneo, porque, explica Sanahuja, es la cercanía del Mare Nostrum y la diversidad de suelos lo que hace del Ampurdán, en su opinión, “una de las mejores zonas para hacer vino que existen. Ahora empezamos a tener claro dónde plantamos cada variedad”, comenta este enólogo, que lleva más de dos décadas al frente de un grupo y que se mueve como pez en el agua experimentando nuevas mezclas y vinos distintos. Pero la base de Perelada, su columna vertebral de prestigio, tiene nombres propios: Malaveïna, Espolla, La Garriga, Pont de Molins y la espectacular Garbet, de la que no es raro escuchar que es “el viñedo más bonito del mundo”. De ahí sale su top, Finca Garbet, puro mediterráneo en forma de syrah, y la garnacha Aires de Garbet, transmisora de un terroir silvestre y privilegiado frente al mar.

 


 

Cultura Perelada

 

Su patrimonio lo forman su castillo adquirido en 1923 por Miguel Mateu Pla, su festival musical y una biblioteca de 80.000 volúmenes y 200 incunables.

 

Del siglo XXI

 

El Grupo ha invertido 30 millones de euros en una nueva bodega firmada por RCR (Premio Pritzker 2018) que convivirá con la granja original del siglo XIX como sede social.

 

Ex Ex

 

Con Experiencia Excepcional, Delfí Sanahuja crea una colección única mezclando añadas, usando variedades insólitas… La 13ª edición es un sorprendente blanco de garnacha roja.

 

 

 

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