Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Enviar por email
Con estrellas Michelin

Paco Sánchez Iglesias, el rey gastronómico de Bristol

Autor: Javier Vicente Caballero. Imágenes: Arcadio Shelk
Lunes, 7 de enero de 2019
Noticia clasificada en: Estrellas Michelin

Empezó abriendo un restaurante de pizza y pasta y ha ido evolucionando hasta situar sus tres establecimientos en lo más alto de la gastronomía británica. Ahora sus hijos toman las riendas de un grupo en alza.

Que un tipo del Betis, sevillanísimo del barrio de la Encarnación, que abrió una humilde trattoria fuera de su país, sea a sus 72 años el rey gastrónomo de una ciudad inglesa, parece el guion perfecto para un programa de los que busca emigrantes de trayectoria rocambolesca y éxito insospechado. Lejos de anecdotario vital, la trazabilidad de Paco Sánchez-Iglesias es digna de elogio. Bendecido por la perseverancia y la suerte, ha logrado, a día de hoy, gestionar y sustentar dos restaurantes con estrella Michelin en un lugar con tan poca estirpe culinaria como Bristol. La ciudad, portuaria y mercantil, meca de fish & chips, le ha acogido como el redentor gastronómico. “Yo era representante de los coches Simca. Por diferentes motivos dejé España en 1974. Encontré trabajo en Mallorca y un amigo allí me consiguió un permiso de trabajo y me afinqué en Bristol. Conocí a mi mujer, Susan, y me quedé. Abrimos Casamia con el simple concepto de pizza y pasta. Mis hijos crecieron y, claro, tenían talento. Gracias a ellos pasamos de vender Skoda a vender Rolls Royce”, explica sobre la hoja de servicios familiar. Y el acento andalú no lo ha perdido, of course.

 


 

[Img #15525]Gracias, señor Ramsay

 

Aparecer en el show Gordon Ramsay Best Restaurants alfombró el camino hacia la cumbre y sustentó la rentabilidad del restaurante de la saga Sánchez-Iglesias. Casamia –experimentando con una cocina italiana de vanguardia que no estaba demasiado en boga por aquel entonces– ganó el concurso. “Mis hijos hicieron una caponata que fue una sensación, espectacular. ¡Ganamos hasta a los italianos que se presentaron! Todo lo que ha ocurrido después se lo debo a mis hijos. Pero me costó trabajo el cambio por las diferentes mentalidades y el pensamiento que trae la nueva generación. No fue nada fácil, pero les di la herramienta. El dinero”, confiesa Paco.

 

 

Sonrisas y lágrimas

 

El hijo de Paco Sánchez-Iglesias ha rebasado el techo de calidad que fijó su padre. Peter es el chef de Casamia, el mejor restaurante de Bristol, galardonado con una estrella Michelin. En esta ecuación de éxito siempre sale a colación Juanray, el otro hijo de Paco que cocinaba a cuatro manos con su hermano y que falleció de cáncer en 2015. Peter, que pasó por el City of Bristol Catering College, goza de una reputación sin tacha en Reino Unido y el año que viene abrirá establecimiento en el ático del Standard Hotel londinense. Altas expectativas están puestas en su persona.

 

 

[Img #15528]Un ascenso fulgurante

 

Confiesa Sánchez-Iglesias que bautizó Casamia a su local porque era “un nombre muy fácil que cualquier británico puede pronunciar sin problema. Le íbamos a poner Da Vinci, pero ya había en la ciudad otro con ese nombre”. Era noviembre de 1999. A los cuatro años se cambió el concepto. Perdieron casi toda la clientela. El chef que tenían se largó. Los hijos de Paco agarraron el timón y apostaron por la alta cocina. Bingo. La placidez estilo Noma y la pausa minimal de la cocina escandinava han anidado en Casamia. Platos sutiles y ejecutados con soberbia, con emplatados sin arabescos y donde la cocina vista y el servicio de sala apuntalan un experiencia altamente recomendable. Mucha pureza sustenta la filosofía de este restaurante donde la sumillería con rarezas internacionales supone otro must.

 

 



 

 

 

God Save the croquetas

 

[Img #15527]Tapas estelares

 

Los establecimientos de la saga se emplazan juntos, en una misma manzana junto al río Avon en lo que fue un viejo hospital. Primero está Casamia, refulgente y galardonado, y luego Paco Tapas (otra estrella más): mucho sherry wine, tortilla de patatas, rubia gallega, croquetas, boquerones, presa ibérica, chacinas, pulpo a feira, cocido que es receta de la madre de Paco... El precio son 75 libras (con maridaje).

 

[Img #15524]Aupando la city

 

Paco ha sido testigo de la mejora gastronómica de la ciudad donde emigró y donde ha aportado su mayúsculo granito de arena. “No quiero echarme clavelitos, pero fuimos los primeros en demostrar en que se puede elaborar cocina excelente. Desde que llegué esto ha mejorado mucho. Tenemos otro estrella Michelin, Wilks, en Chandos Road, y donde el chef, magnífico, se crió con mis hijos y estudió con ellos”.

 

 

 

 

 

 

Enlaces automáticos por temática
Compartir en:
Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
Revista Sobremesa • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2019 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress