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TORREMOCHA, POR EJEMPLO

Autor: Sir Cámara
Miércoles, 4 de septiembre de 2019

Cuando se escribe un topónimo, el nombre propio de un lugar, instintivamente se piensa en quién o quiénes están detrás de él. Si se lo llevan muerto, o no, y con qué argumentos realizan esas prácticas; la una o la otra. Luego, al primer vistazo, cuando sueltas los sentidos más básicos por sus calles, entre su gente, y ves orden natural, sin esfuerzos, sin posados bobos, entre limpieza y normalidad , detectas cordialidad cívica puesta en circulación sin planos ni estridencias sociológicas. Ha llegado el momento de hacerse un selfie para ver la cara de sorpresa que se te queda para que se la mandes a los tuyos y así compartir los méritos que te inspiran. Vamos a ello.

 

Cuando se habla de la España que se vacía, que es tan real como las monarquías y esa España que bosteza, resulta que salta la liebre y los censos demográficos en un pequeño pueblo del noreste de la Comunidad de Madrid, frente a Patones y junto a Torrelaguna: Torremocha de Jarama. De ser un pequeño pueblo con doscientos y pico habitantes en los finales de la década de los años setenta del siglo XX, ha pasado a casi los mil, puede que alguno más a la hora de escribir esto porque es fácil que alguien se haya quedado a vivir allí.

 

Así lo decidió un lúcido grupo de personas que estructuró su jubilación en la localidad, saltó a los medios de comunicación como idílico ejemplo y estimuló el aparentemente acartonado instinto de la sensatez y la recuperación. De esta manera,  brotaron como las setas de cardo que hace años recogía este bloguero por aquellos terrenos, un coro de empresas agroalimentarias y artesanales que hoy triunfan en los paladares de los nuevos aficionados a estas emociones gustativas. El lugar, nada más entrar en el pueblo a la izquierda, se llama Torrearte. No tiene pérdida.

 

Una empresa que empezó su actividad en Torremocha y que creció buscando más espacio,  produce unos excelentes pescados ahumados, salmón, anguila y, su producto estrella,  unos lomos de sardinas fresquísimos y excelentemente tratados, “sobados”, que creo que dicen los que de esto saben, que te recuerdan que hay vida más allá de las anchoas (engraulis encrasicolus en salazón). Su marca es Fish Gourmet, se pueden adquirir en la oficina de turismo de Torremocha de Jarama, en el mercado de Vallehermoso de Madrid y en soportes comerciales  online.

 

En ese mismo recinto encontrarán un horno que elabora panes artesanales con criterios naturistas muy actuales que servirán de soporte a las sardinas y a los productos lácteos de la Quesería Jaramera.  Mieles de las más diversas texturas, colores y sabores, florales o no. Cultivos ecológicos de huertas saludables, jabones artesanos y Aceites FANUM de una calidad  y una variedad que…

 

En fin, que esto es un blog, ahí se lo dejo a modo de orientación compartida y que sepan que los días 28 y 29 de septiembre están convocados, como todos los años,  los encuentros anuales de este saludable y ejemplar esfuerzo natural. En Torremocha, por ejemplo. Y menudo ejemplo.

 

Pues eso

 

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