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Olipremium 2014, fiesta gastronómica del AOVE

Autor: Raquel Pardo
Martes, 18 de febrero de 2014

Una treintena de almazaras se congrega en Madrid para demostrar la calidad del aceite de oliva virgen extra español. Cocineros y marcas gastronómicas se suman a su empeño.

El interés por saber más de un producto tan básico en nuestra cocina como el aceite de oliva virgen extra está creciendo al ritmo que nuestra preocupación por saber qué hay detrás de lo que compramos. Cada vez queremos consumir de manera más inteligente, y ferias como Olipremium, celebrada ayer en Madrid, son la muestra de la voluntad de los productores por que se conozcan los pormenores de sus alimentos. Con el AOVE (siglas muy de moda para nominar al aceite de oliva virgen extra) como protagonista, este encuentro celebró ayer su segunda edición, con unas cifras que dan fe de ese interés en aumento: un 30% más de expositores, que llegaron a los 33, y 900 profesionales relacionados con la hostelería y la restauración, además de la consiguiente ración de periodistas especializados y generalistas, cada vez más involucrados en dar a conocer los pormenores de este oro líquido. Pese que parece un producto esencial en la cocina, sin embargo son muchos los cocineros y restauradores que no tienen muy claros los beneficios de cocinar con AOVE, y el desconocimiento profesional redunda en la ignorancia de los consumidores. Pero Olipremium está ahí para poner su granito de arena en situar el AOVE español donde se merece, y ayudar a las almazaras a que se conozca su producto, y a los profesionales a saber lo que tienen entre manos.

 

Entre las empresas participantes se contaron el consorcio aceitero Grandes Pagos del Olivar, con seis almazaras, y productores de toda España, incluyendo bodegas que elaboran también AOVE, como Prado Rey, Más que Vinos o Celler Credo, que presentó su aceite biodinámico, al igual que lo son sus vinos.
Junto a las almazaras, un selecto grupo de productos gourmet, como las conservas Paco Lafuente, Salazones Herpac, el jamón de la DO. Dehesa de Extremadura, las chacinas de Casalba, los vinos de Torre de Oña o Alvear y los panes de Triticum acudieron a apoyar con su presencia este producto tan nuestro.

 

Gastronomía con AOVE

Los chefs Manuel de La Osa (Las Rejas, Las Pedroñeras, Cuenca), Rodrigo de la Calle (cocinero titular del Hotel Villa Magna, lugar donde se celebró el encuentro), Sacha Hormaechea (Sacha, Madrid), Óscar Hernando (Maracaibo, Segovia) y Juan Carlos Trujillo (Canela en Rama, Linares, Jaén, triunfador del Certamen Madrid Fusión de cocina con AOVE) demostraron al público las virtudes de la cocina con productos de Petra Mora, apadrinados por el experto gastrónomo Mikel Zeberio, y el aceite de oliva virgen extra de las principales variedades de aceituna que se encuentran en España: cornicabra, arbequina, picual y hojiblanca.
Estas mismas olivas fueron las protagonistas de una cata de aceites monovarietales que convocó a la mayor parte de la prensa que asistió al salón, comentada por el periodista Juan Manuel Ruiz, quien entró en detalles sobre la creciente calidad de los aceites españoles, cada vez más estables y, por tanto, de calidad más duradera. Ruiz destacó que una de las claves ha sido el adelanto en la fecha de recolección, que produce aceites más frescos y se eliminan algunos olores no deseados: “En pocos productos es tan importante la fecha de recogida”, comentó, ya que es una información que ayuda a determinar las condiciones en las que estará el aceite cuando el consumidor lo encuentre en su estantería: “No es lo mismo una arbequina de noviembre que de finales de diciembre”, aseguró, en relación con la madurez de las aceitunas y los sabores que se extraen de ellas al elaborar aceite. También aludió a características que suelen generar dudas en los entendidos, como el picor y el amargo en boca, que, explicó, “no son defectos, son atributos” pero dentro de unos límites. Entre aceite y aceite, el cava Recaredo se encargó de limpiar el paladar para facilitar la cata.

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