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Vanguardia de la enología española

Santiago Jordi

Autor: J.M.R.C.
Lunes, 10 de junio de 2013
Noticia clasificada en: Cultura del vino Vinos españoles

Aunque nacido en Jerez, el flamante presidente de los enólogos españoles no tiene antecedentes vinícolas, y se dedica a asesorar bodegas por España mientras se guarda uvas para elaborar sus vinos personales.

No hay antecedentes vinícolas en la biografía de Santiago Jordi Martín. Al menos si nos ceñimos a lo estrictamente profesional. El nuevo presidente de la Federación Española de Asociaciones de Enólogos (F.E.A.E.) apenas guarda recuerdos de una viña plantada en la casa familiar de recreo donde su padre se entretenía haciendo vinos con sus amigos. Nacido en Jerez hace treinta y seis años, este joven enólogo es el resultado de los progresos académicos de las últimas décadas, sumados a su devoción por la agricultura y el campo. Primero se tituló como ingeniero agrónomo en Sevilla, para a continuación cursar enología por la Universidad de Cádiz, concretamente en la Facultad de Químicas de Puerto Real. Desde entonces no ha dejado de ejercitarse y viajar con la brújula del vino en la maleta, cumpliendo vendimias en Ribera del Duero, Galicia o Extremadura y buscando la manera de dar un sentido nuevo a una profesión que está lejos de haber exprimido todo su jugo.

 

Esta búsqueda ha hecho de Santiago Jordi un enólogo un tanto especial. Sus asesorías en diversas regiones españolas pasan por llegar a acuerdos con los dueños de las bodegas para obtener materia prima a partir de la cual hacer sus propios vinos. Él presta sus conocimientos y su visión enológica, y a cambio se queda con uvas con las que experimenta y ensaya a su antojo. Buena prueba de este trabajo es su marca Flor de un Día, un tinto elaborado en Toro que se comercializará como vino de mesa y en cuya crianza, además de roble francés, se han empleado botas de palo cortado, todo un guiño a los orígenes del elaborador. “Yo quiero hacer vinos a mi manera, en libertad”, explica Santiago. “Persigo elaboraciones que de verdad respondan a un concepto de autor, a auténticas ediciones limitadas”. Tanto es así que Flor de un Día, fiel a su nombre, no garantiza su continuidad en próximos años. 

 

Al frente de la F.E.A.E., a cuya presidencia ha accedido mediante mayoría absoluta en lo que supone una apuesta de esta federación por la juventud, la renovación de aires y el dinamismo, los objetivos que se ha marcado Santiago Jordi son tanto de orden interno (lograr paz y consenso tras una temporada de tormentas) como externo. “Pretendemos tener repercusión en el debate público acerca del vino. Los enólogos han vivido apartados de la sociedad, encerrados en sus bodegas, y es hora de que su voz se exprese a través de organismos públicos. Nuestra opinión es importante en la cadena de consumo”. Tiene cuatro años por delante para alcanzar estos retos.         

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