Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Enviar por email
Director técnico de Oremus

András Bacsó, conoce al maestro y orfebre del tokaj

Autor: Raquel Cuenca. Imágenes: Jean Pierre Ledos
Miércoles, 27 de diciembre de 2017

El enólogo húngaro cuenta que nació en la viña, pero afirma, orgulloso, que su segundo nacimiento fue unirse a Oremus. Pausado y afable, maestro de maestros, presenta la última añada de Mandolás, su apuesta más personal.

La región de Tokaj es conocida por producir vinos licorosos, pero Mandolás es un vino diferente, gracias a la variedad furmint, tradicional en la zona. En los últimos 15 años hemos hecho muchos esfuerzos para mejorar la calidad, tanto de esta uva como del vino. La cosecha de 2016 es consecuencia de todo ese trabajo. Mandolás, como vino blanco seco, es muy sabroso, fresco, con buena acidez, mineralidad y una gran capacidad de evolución en botella. Esta posibilidad de crianza, después de dos, tres, cuatro años, le va a dotar de gran riqueza.

 

En 2014 contratamos a un experto en vinos de Borgoña para mejorar aún más el potencial de Mandolás. Para nosotros ha sido muy importante, porque nos ha ayudado a conocer mejor la tierra, la uva y el tipo de vinificación. Gracias a él ahora sabemos seleccionar mejor la uva y las parcelas y cómo controlar la maduración para realizar la vendimia cuando es necesario. Tenemos más conocimientos para controlar la fermentación, tanto en tanque como en barrica. Un experto extranjero siempre nos ayuda mucho a conocer nuestra propia tradición y a conocernos más a nosotros mismos. Nos coloca frente a un espejo para ver mejor todo en conjunto.

 

En los últimos 40 años hemos vivido en Tokaj una transformación radical. En 1999 se produjo un cambio económico y político en Hungría que permitió revitalizar las bodegas de una forma auténtica. Se cambiaron y renovaron todos los procesos y se redujo el rendimiento que trajo como posibilidad alcanzar una mejor calidad. También se abrió la puerta a la concurrencia internacional. En la época socialista solo funcionaban bien las grandes bodegas y lo básico era la cantidad. Ahora prima la calidad.

 

El hecho de que Oremus tenga ahora propietario (Tempos Vega Sicilia) nos ha permitido realizar todos esos cambios necesarios para alcanzar la calidad y poder llegar a presentar un vino grande. El 80% de los viñedos se han replantado en los últimos 20 años y ahora podemos vendimiar la uva perfecta. Gracias a Vega Sicilia construimos una nueva nave de vinificación con renovados procesos de selección, fermentación, fabricación de barricas y sistema de embotellado. También rehabilitamos las bodegas subterráneas que tienen más de 300 años. Integrar en Oremus todos esos nuevos conocimientos  y añadir el contacto con los mercados ha resultado algo muy importante.

 

Tokaj es un milagro. es una región única en el mundo, con un clima continental muy diferente, excepcional para la uva blanca. No hay mucho vino de Tokaj porque solamente abarca 15.000 hectáreas, con un rendimiento muy pequeño. Aún así las perspectivas para la zona son grandes, pero hay que trabajar.

 

Tenemos mucho por hacer a nivel de comunicación. Hay que comunicar más y mejor Tokaj. Si lo hacemos los jóvenes se sumarán. Creo que el vino seco puede ser de jóvenes, pero el licoroso también. Si los catamos tienen frescura, acidez y un equilibrio perfecto. Son muy ricos y con un sabor muy complejo. Es un desafío que puede ser interesante.

 

La filosofía de Oremus tiene como base de trabajo los estudios. Experimentamos mucho, sobre todo, con la selección clonal de la furmint y vamos a continuar en este camino. En el caso del vino licoroso de aszú, elaborado con granos afectados por la podredumbre noble, también estamos trabajando porque vemos que el clima está cambiando. Tenemos alrededor de 2.000 o 3.000 plantas de variedades muy interesantes, que no han existido en los últimos 30 años en nuestra región, como riesling, pinot noir o petit manseng y pensamos experimentar con ellas en la parte norte.

 

Hay que revitalizar la tradición. La tradición es un valor que hay llenar, que hay que sobrevivir. En el caso de Oremus la tradición vive.

 

 

Enlaces automáticos por temática
Compartir en:
Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Sara
Fecha: Miércoles, 27 de diciembre de 2017 a las 15:38
Grandes vinos los tokaj, los descubrí el año pasado y estoy totalmente enamorada de ellos Sara Vinopremier

Sobremesa: revista de gastronomía y vinos
Revista Sobremesa • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress